#MecánicaMotor BMW N47 y su cadena de distribución
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05 Mar, 2026 #Mecánica
Recuerdo perfectamente la primera vez que me tocó llenar el depósito de AdBlue. No pasaron ni dos minutos y ya tenía la chaqueta manchada con ese líquido que, aunque parece inocente, puede arruinar más que el sistema anticontaminación del coche. Desde entonces, confieso que miro con cierta nostalgia a los gasolina de toda la vida.
Y es que, aunque el AdBlue cumple una función clave para reducir emisiones, también puede convertirse en una fuente de averías, errores electrónicos y más de un dolor de cabeza. En este artículo te contamos todo lo que necesitas saber: qué es, cuándo se inventó, qué coches lo usan, qué fallos puede provocar y cómo evitarlos.

El AdBlue es un líquido compuesto por un 32,5% de urea sintética y un 67,5% de agua desionizada. Su función es reducir las emisiones contaminantes de óxidos de nitrógeno (NOx) en los motores diésel a través de un proceso químico conocido como reducción catalítica selectiva (SCR).
Cuando el vehículo está en marcha, se inyecta en el sistema de escape. Allí reacciona con los gases calientes y transforma los NOx en nitrógeno y vapor de agua, dos componentes inofensivos para el medio ambiente.

Este sistema es obligatorio en muchos modelos diésel que cumplen con la normativa Euro 6, ya que sin él no podrían pasar los controles de emisiones actuales. Es una solución eficaz y relativamente económica para reducir el impacto ambiental del diésel, pero no está exenta de inconvenientes.
Aunque muchos creen que el AdBlue es una tecnología reciente, lo cierto es que comenzó a desarrollarse a finales de los años 90 en Alemania. Fue impulsado por la Asociación Alemana de la Industria del Automóvil (VDA), que registró la marca “AdBlue” y estandarizó el producto para el uso en vehículos pesados.
Desde 2006, el uso del sistema SCR y del AdBlue fue obligatorio en camiones para cumplir la normativa Euro IV. A medida que las exigencias de emisiones se volvieron más estrictas, su uso se extendió también a furgonetas y turismos diésel, especialmente a partir de la norma Euro 6, vigente desde 2014.
Aunque el sistema AdBlue ayuda a reducir la contaminación, también puede ser una fuente de averías costosas y frustraciones para los conductores.
Algunos de los problemas más comunes asociados al AdBlue son:

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¡Regístrate y participa!Si el AdBlue se agota, muchos vehículos no arrancan hasta que se rellena. Es un sistema diseñado así por normativa, no es un fallo, sino una medida de seguridad ambiental.
Según fuentes como Grupo Royb y Diariomotor, algunas marcas han tenido más incidencias con el AdBlue, especialmente en:
Esto se debe tanto a la configuración del sistema como a su sensibilidad a impurezas, mantenimientos inadecuados o condiciones climáticas.
Para evitar problemas con el AdBlue, sigue estos consejos:
Aunque existen soluciones como desactivar el sistema SCR o eliminar el uso de AdBlue con centralitas modificadas, esto es ilegal y sancionable en España. La mejor opción es mantener el sistema correctamente y estar informado antes de comprar.
La mayoría de turismos diésel fabricados a partir de 2015 lo incorporan.

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